Soy Mapi, la tortuga viajera de Mundo Traveler, y Fuerteventura es una isla que se vive con el viento en la cara. Sus playas son inmensas, pero con un bebé también hay que tener planes para cuando el aire sopla fuerte o el sol no deja sombra: un parque de animales con jardín, paseos marítimos llanos, un museo al aire libre que cuenta cómo se vivía antes y miradores a los que se llega en coche. Os cuento cómo los organizo yo para que el bebé coma, duerma y disfrute a su ritmo.

Mapi te cuenta
En Fuerteventura el viento me enseñó a llevar siempre una capa más y un plan tranquilo en la bolsa.
Oasis Wildlife, animales y jardín en La Lajita

Oasis Wildlife, en La Lajita, es uno de los grandes planes de la isla para ir con bebés. Tiene animales muy variados, zonas con vegetación y un jardín botánico con muchísimas especies de cactus y plantas.
Es un recinto extenso, así que yo llevaría carrito y mochila y los iría alternando según el tramo y la siesta. Id temprano, cuando hace menos calor, y haced paradas en la sombra. Consulta horarios, condiciones y servicios antes de ir, y pregunta en taquilla dónde hay cambiador.
Caleta de Fuste, un paseo llano junto al mar

Caleta de Fuste es muy cómoda para ir con carrito. Su paseo marítimo es llano y bordea la bahía, el puerto deportivo y el pequeño castillo defensivo que da nombre a la zona. Es un paseo que se adapta a cualquier momento: corto si el bebé está cansado, más largo si va feliz mirando los barcos.
Yo lo disfruto sobre todo a última hora de la tarde, cuando el sol baja y el viento suele dar un respiro.
Ecomuseo de La Alcogida, la vida majorera de antes

En Tefía, el Ecomuseo de La Alcogida reúne casas tradicionales rehabilitadas donde se muestran los oficios tradicionales y la vida rural de Fuerteventura. A los padres nos gusta pasear sin prisa entre las casas, y a los bebés les entretienen los colores, las texturas y los sonidos del campo.
Es un museo al aire libre con poca sombra y suelos de tierra en algunos tramos, así que yo iría temprano, con gorrito y mochila portabebés. Consulta horarios y condiciones antes de ir.
Corralejo con carrito
En el norte, el paseo de Corralejo recorre el frente marítimo del pueblo con vistas a la isla de Lobos. Es un paseo agradable para ir con carrito, con terrazas para hacer una parada y dar el biberón.
Cuando el viento sopla fuerte, el paseo junto al mar puede resultar incómodo; en esos días buscad calles más resguardadas del centro y proteged al bebé de la arena.
Si el paseo coincide con la hora de la siesta, el carrito con una muselina ligera por encima puede ser su mejor cama. Y si se despierta con hambre, las terrazas del centro son un buen sitio para dar el biberón o la merienda con calma.
Miradores desde el coche
Un trayecto en coche por el interior puede coincidir con la siesta. Entre Betancuria y Valle de Santa Inés, el Mirador de Morro Velosa ofrece vistas amplias del paisaje majorero, y Betancuria es un pueblo tranquilo para estirar las piernas un rato.
En los miradores sopla mucho el viento: abrigad bien al bebé y bajad del coche solo el tiempo justo.
Consejos de Mapi
En Fuerteventura la sombra natural escasea, así que la muselina, el gorrito y una capa ligera para el viento son imprescindibles. En la bolsa del bebé llevad pañales, toallitas, cambiador portátil, ropa de recambio, agua y su comida o su biberón. Plan temprano, siesta en las horas de más sol y paseo tranquilo por la tarde: así se disfruta la isla sin agobios. Sobre protección solar, calor e hidratación, consultad siempre con vuestro pediatra.
Y ya sabéis lo que yo digo: despacito se llega más lejos.

