Soy Sofía, la exploradora de Mundo Traveler, y Fuerteventura es mucho más que playas enormes. Es la isla más antigua de Canarias, y eso se nota en sus paisajes suaves, en sus barrancos y en unas rocas que cuentan una historia larguísima. También es una isla de molinos, de cabras y de pueblos donde el tiempo parece ir más despacio. Os propongo un viaje para aprender jugando, con preguntas y retos que los niños pueden ir resolviendo y sellando en su Pasaporte Traveler.

Sofía te cuenta
En Fuerteventura cada piedra tiene una historia más antigua que las demás islas.
Las rocas más antiguas en las Cuevas de Ajuy

Las Cuevas de Ajuy, en la costa oeste, forman parte de un monumento natural muy especial. En esta zona afloran algunas de las rocas más antiguas de Canarias, que se formaron en el fondo del océano mucho antes de que la isla asomara sobre el mar. Un sendero junto al acantilado lleva hasta grandes cuevas excavadas por las olas.
Reto Sofía: fijaos en las capas de colores de las rocas del acantilado y contad cuántas distintas veis. Cada capa es como una página de un libro de historia de la Tierra. El camino tiene tramos de roca y escalones: calzado cerrado, mano de los pequeños y mucha atención cerca del borde y del mar.
Un pueblo que es un museo: La Alcogida

En Tefía, el Ecomuseo de La Alcogida reúne casas tradicionales rehabilitadas donde se puede ver cómo vivían las familias majoreras: la cocina, los dormitorios, los hornos, los corrales y los oficios artesanos. Es como entrar en un cuento antiguo, y los niños entienden rápido lo difícil que era vivir en una isla con tan poca agua.
Reto Sofía: buscad un objeto que sirviera para guardar o recoger agua, y pensad por qué era tan importante. Consulta horarios y condiciones antes de ir.
Molinos, molinas y gofio

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El viento de Fuerteventura movía durante siglos los molinos que molían el grano para hacer gofio, la harina de cereal tostado típica de Canarias. En la isla se distinguen los molinos, altos y con forma de torre, y las molinas, más sencillas. Se ven, por ejemplo, en Villaverde y Tiscamanita, donde el Centro de Interpretación de los Molinos explica cómo funcionaban.
Reto Sofía: encontrad un molino y otra molina y dibujad las diferencias. Y si probáis el gofio, contad a qué os sabe. Consulta horarios y condiciones antes de ir.
Animales del mundo y plantas del desierto
En La Lajita, Oasis Wildlife es un gran parque de animales con un jardín botánico lleno de cactus y plantas de zonas secas. Es una buena ocasión para hablar de cómo se adaptan los seres vivos al calor y a la falta de agua, algo que se entiende muy bien en una isla como esta.
Fuerteventura tiene además especies propias, como el cardón de Jandía, una planta que solo vive en el sur de la isla, o la hubara canaria, un ave que vive en las llanuras. Reto Sofía: buscad una planta con espinas y otra con hojas gruesas, y pensad cómo guarda cada una el agua.
Un cielo lleno de estrellas
Fuerteventura es Reserva Starlight y Reserva de la Biosfera, y lejos de los pueblos el cielo nocturno se llena de estrellas. Una noche despejada basta para buscar la Luna, la Vía Láctea en verano o las constelaciones más fáciles. Llevad una chaqueta, porque de noche refresca, y si os apetece una observación guiada, consulta fechas y condiciones antes de ir.
Consejos de Sofía
Mi regla también funciona en Fuerteventura: una gran aventura por la mañana y playa por la tarde. Ajuy, La Alcogida y los molinos quedan en el centro y el oeste de la isla, así que podéis agruparlos en uno o dos días. Llevad siempre agua, gorra y protector solar, porque el sol y el viento se notan mucho.
Y no olvidéis sellar cada descubrimiento en el Pasaporte Traveler: en esta isla, cada sello es un pedacito de historia muy, muy antigua.

