Soy Sofía, la exploradora de Mundo Traveler, y hoy cambio la mochila de aventuras por una lupa. Gran Canaria es una isla perfecta para los niños que no paran de preguntar por qué: aquí se puede tocar la ciencia con las manos, descubrir cómo vivían los antiguos canarios, mirar peces de cerca y encontrar plantas que no crecen en ningún otro lugar del mundo. Os propongo planes para aprender jugando, con un reto en cada parada para que los pequeños lo apunten o lo sellen en su Pasaporte Traveler.

Sofía te cuenta
Un niño curioso convierte cualquier museo en una expedición.
Ciencia para tocar en el Museo Elder

Empiezo siempre por el Museo Elder de la Ciencia y la Tecnología, en el parque de Santa Catalina de Las Palmas de Gran Canaria. Es un museo pensado para experimentar: los niños pulsan, giran, prueban y descubren cómo funcionan la luz, el sonido, el movimiento o el cuerpo humano, y los adultos acabamos jugando tanto como ellos.
Reto Sofía: elegid entre todos el experimento que más os haya sorprendido y explicadlo después en voz alta, como si fuerais científicos presentando un descubrimiento. Consulta horarios, talleres y condiciones antes de ir.
Tras la pista de los antiguos canarios en Gáldar y Vegueta
La Cueva Pintada de Gáldar es uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Canarias. Allí se conservan restos de un poblado de los antiguos canarios y una cueva decorada con figuras geométricas pintadas en rojo, negro y blanco. Es una visita que ayuda a los niños a imaginar cómo vivía la gente de la isla mucho antes de que llegaran los europeos.
Para completar la historia, el Museo Canario, en el barrio de Vegueta, guarda una colección muy importante sobre la población aborigen de Gran Canaria, con objetos de su vida diaria, cerámicas y la conocida figura del Ídolo de Tara. Reto Sofía: en la Cueva Pintada, buscad triángulos y cuadrados en las paredes pintadas y dibujad vuestro favorito en el pasaporte.
Un océano de preguntas en el Acuario Poema del Mar

El Acuario Poema del Mar, junto al puerto de Las Palmas, es ideal para hablar de los océanos. Su recorrido lleva de la selva a los arrecifes y al mar abierto, y su gran ventanal permite ver peces enormes y tiburones como si estuviéramos bajo el agua.
Reto Sofía: encontrad un animal que viva camuflado y otro que brille o tenga colores muy llamativos, y preguntaos por qué cada uno es así. Consulta horarios y condiciones antes de ir.
Plantas que solo viven en Canarias

El Jardín Botánico Canario Viera y Clavijo, en Tafira, es un museo vivo de la flora de las islas. Entre barrancos y senderos aparecen dragos, cardones, palmeras canarias y muchas plantas endémicas, es decir, especies que solo crecen en este archipiélago. Es un paseo tranquilo que a los niños les gusta mucho si lo convertimos en una búsqueda del tesoro.
Reto Sofía: encontrad un drago y fijaos en su forma de paraguas, y buscad una planta con pinchos que guarde agua como un cactus. Tiene cuestas y escaleras, así que llevad calzado cómodo.
Estrellas sobre la cumbre
Gran Canaria tiene zonas reconocidas como Reserva Starlight por la calidad de su cielo nocturno, y las cumbres, alrededor del Roque Nublo, son un lugar especial para mirar hacia arriba. Una noche despejada basta para buscar la Luna, algún planeta brillante y las constelaciones más fáciles.
En altura refresca mucho de noche, así que llevad ropa de abrigo. Si queréis una observación guiada, consulta con empresas autorizadas las fechas y condiciones antes de ir.
Consejos de Sofía
Sigo mi regla de siempre: una gran aventura por la mañana y playa por la tarde. Un museo o un yacimiento después del desayuno, cuando los niños tienen más energía y ganas de preguntar, y luego mar y arena para descansar la cabeza. Llevad un cuaderno y lápices de colores: dibujar lo que ven les ayuda a recordarlo mucho mejor. Si viajáis también con un bebé, mi amiga Mapi os cuenta cómo hacerlo a su ritmo.
Y no olvidéis sellar cada descubrimiento en el Pasaporte Traveler: al final del viaje, veréis cuánto habéis aprendido sin daros cuenta.

