Soy Sofía, la exploradora, y si tuviera que explicar Gran Canaria a un amigo de clase le diría que es como un continente en miniatura: en un mismo día puedes pisar un desierto de dunas, asomarte a un cráter y ver peces a través de la ventanilla de un submarino. Estas son mis aventuras favoritas en la isla, las que haría con niños de cuatro a trece años.

Sofía te cuenta
Mi regla de exploradora: una gran aventura por la mañana y playa por la tarde. Así nadie se cansa.
Las dunas de Maspalomas, al amanecer

Las dunas de Maspalomas son una reserva natural, y parecen un pedacito del Sáhara junto al mar. Lo mejor es ir temprano, cuando la arena todavía está fresca y casi no hay nadie: subir y bajar una duna es de las cosas más divertidas que existen. Eso sí, hay que caminar por los senderos marcados, porque las plantas que crecen entre la arena están protegidas. Al lado está la Charca de Maspalomas, donde muchas veces se ven aves, y el faro, que es el final perfecto del paseo.
Animales, peces y un submarino
En Palmitos Park, metido en un barranco lleno de palmeras, se pasa el día entre aves de todo el mundo, una casa de mariposas y un acuario. Mi consejo: mirad los horarios de las exhibiciones al entrar y organizad la visita alrededor de ellos. Para ver el mar por dentro sin mojarse, el submarino de Puerto de Mogán baja unos veinticinco metros y los peces se acercan a las ventanillas. Y si preferís ir por encima del agua, desde Puerto Rico salen barcos para buscar delfines y ballenas.
Un cráter para asomarse y una montaña para subir

La Caldera de Bandama, muy cerca de Las Palmas de Gran Canaria, es un cráter volcánico enorme. Desde el Pico de Bandama se ve entero, y es increíble imaginar la explosión que lo formó. El gran reto de montaña es el Roque Nublo, la roca más famosa de la isla. El sendero no es muy largo, pero entre las nueve de la mañana y las cinco de la tarde hay que reservar la visita antes en la web oficial del Cabildo, que es gratuita y tiene plazas limitadas por hora. Conviene reservar con días de antelación, llevar agua, gorra y abrigo, porque arriba hace más fresco que en la costa.
Para los días de nubes: ciencia, acuario y antiguos canarios

Si un día amanece gris, no pasa nada. En Las Palmas de Gran Canaria está el Museo Elder de la Ciencia y la Tecnología, donde se puede tocar casi todo, y el acuario Poema del Mar, con un tanque gigante. En el norte, la Cueva Pintada de Gáldar guarda las pinturas geométricas de los antiguos canarios y un poblado que parece recién descubierto. A mí me encanta jugar a ser arqueóloga ahí dentro.
Mis consejos de exploradora
Gran Canaria se recorre en coche en poco tiempo, pero las carreteras de montaña tienen muchas curvas: salid descansados y parad en los miradores. En la cumbre puede hacer frío aunque en la playa haga calor, así que una sudadera en la mochila siempre viene bien. Y si queréis un plan ya preparado, tenéis Gran Canaria con niños: 4 días de aventura.
¡Nos vemos en la próxima aventura!

