Soy Carmen, la Abuela Traveler de Mundo Traveler, y Granada es una de esas ciudades que se disfrutan mejor en compañía y sin prisa. Tiene bancos a la sombra, fuentes que suenan, dulces para merendar y monumentos que emocionan a cualquier edad. Si viajáis abuelos, padres y nietos juntos, aquí encontraréis planes para todos.

Carmen te cuenta
Lo que se ve sentada, con un nieto al lado, se recuerda mucho mejor.
La Alhambra, con pausas
La Alhambra se recorre andando, con tramos de cuesta y bastantes horas de visita, así que conviene tomársela con calma. Dentro del recinto hay zonas de descanso y jardines, y en la entrada se prestan sillas de ruedas si alguien de la familia las necesita. Mi consejo es reservar a primera hora, visitar los Palacios Nazaríes a la hora indicada en la entrada y dejar el Generalife para el final, paseando despacio entre acequias y parterres.
En la Alhambra y el Generalife en familia tenéis cómo reservar en la venta oficial. Recordad que las entradas son nominativas y que cada uno debe llevar la suya.
Jardines para sentarse y mirar
Muy cerca de la Alhambra está el Carmen de los Mártires, un jardín municipal de entrada gratuita con estanques, fuentes, rincones románticos y pavos reales. Los nietos disfrutan buscándolos y los mayores, con un banco y las vistas sobre la ciudad y la vega. Se llega en los minibuses que suben a la Alhambra. Os cuento más en los jardines del Carmen de los Mártires.
Por la tarde, el Paseo de los Tristes, al pie de la Alhambra y junto al río Darro, es perfecto para sentarse en una terraza y ver cómo se ilumina la fortaleza. Para llegar sin cuestas, el minibús que recorre la Carrera del Darro os deja cerca.
Catedral y Capilla Real, en el centro llano

En la parte baja de la ciudad, la Catedral y la Capilla Real se visitan cómodamente y están a pocos pasos de plazas con bancos y terrazas. En la Capilla Real descansan los Reyes Católicos, junto a su hija Juana y Felipe el Hermoso. Es una visita corta que emociona a los mayores y que a los niños se les puede contar como un cuento de reyes. Más información en la Catedral y la Capilla Real.
Sabores y recuerdos para llevar
Una merienda granadina de toda la vida puede ser chocolate con churros en una plaza del centro. Y hay que probar el pionono, el dulce de Santa Fe, un pueblo a pocos kilómetros de la capital: un bizcochito empapado en almíbar y coronado con crema tostada, creado a finales del siglo XIX en honor del papa Pío IX. Se encuentra en muchas pastelerías de Granada.
Para los recuerdos, buscad dos artesanías muy granadinas: la taracea, que combina maderas con nácar o hueso para decorar cajas y mesitas, y la cerámica de Fajalauza, del Albaicín, con sus pájaros y flores en verde y azul sobre fondo blanco. La Alcaicería, junto a la catedral, es un buen sitio para mirar con calma.
Consejos de Carmen
Llevad calzado cómodo y un abanico, reservad los trayectos cuesta arriba para el minibús y parad cada vez que alguien lo pida. Si queréis un ritmo tranquilo y ya organizado, el itinerario Granada en 3 días en familia os viene de maravilla. Y si el abuelo quiere más historia, mi compañero Manuel tiene preparados pueblos y relatos para rato.
Granada se comparte mejor sentados alrededor de una mesa. Nos vemos en la próxima merienda.
Itinerarios para este viaje
Rutas día a día con mapa, pensadas para viajar en familia.
Granada en 3 días en familia
Tres días sin prisas: la Alhambra, el Albaicín y el Sacromonte, el Parque de las Ciencias, el centro monumental y un día…
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