Lanzarote con niños: vacaciones tranquilas en las que los padres también descansan

Te cuento cómo organizo unas vacaciones en Lanzarote pensadas para que los niños disfruten y los padres recuperemos el ritmo y la calma.

Puerto de Playa Blanca, LanzaroteFoto: Luis Miguel Bugallo Sánchez (Lmbuga) · Wikimedia Commons · CC BY-SA 3.0

Soy Lucía, la Mamá Traveler de Mundo Traveler, y Lanzarote es, para mí, la isla de la calma. Sus paisajes volcánicos, sus pueblos blancos y un ritmo más pausado ayudan a bajar revoluciones desde el primer día. Aun así, el descanso de los padres hay que cuidarlo. Te cuento cómo elegir zona, cómo organizar el día y cómo reservar un momento solo para ti.

Lucía, Mamá Traveler y Guía oficial de Mundo Traveler

Lucía te cuenta

Lanzarote me enseñó que bajar el ritmo también es una forma de viajar lejos.

Qué zona elegir según tu familia

Puerto de Playa Blanca, Lanzarote
Foto: Luis Miguel Bugallo Sánchez (Lmbuga) · Wikimedia Commons · CC BY-SA 3.0

Playa Blanca, en el sur, es muy tranquila y tiene un paseo marítimo largo y cómodo para el carrito, que une el puerto con la Marina Rubicón. Es perfecta para familias con bebés que buscan calma, y desde aquí se llega a la zona de Papagayo, con calas preciosas. Puerto del Carmen es más animado, con la amplia Playa Grande y mucha oferta de servicios; encaja con familias que quieren todo a mano.

Costa Teguise es una buena opción intermedia, con playas resguardadas y ambiente relajado. En cualquiera de ellas, un apartamento con cocina da libertad, y un hotel con miniclub te regala horas de respiro.

Un ritmo de día realista

Por la mañana hacemos una sola visita, y en Lanzarote hay joyas pensadas para todas las edades, como los Jameos del Agua o el Parque Nacional de Timanfaya. Salir temprano es clave, porque el calor y el viento aprietan a mediodía. Después, comida tranquila y siesta para todos.

Las tardes son para una playa protegida y sin prisas. Si quieres ideas para repartir los días, consulta nuestro itinerario de Lanzarote con bebés a ritmo tranquilo.

Comer bien con niños

En la mesa de Lanzarote no faltan las papas arrugadas con mojo, el pescado fresco del día, el gofio y los quesos de cabra de la isla. A los niños suele encantarles el pescado a la plancha con papas, y es un plato ligero para los días de calor. Los adultos pueden probar los vinos de malvasía de La Geria, un paisaje que merece la pena ver.

El mercadillo dominical de Teguise es un buen plan para comprar productos locales y artesanía, aunque conviene ir pronto con niños porque se llena. Consulta horarios y condiciones antes de ir.

Pequeños hábitos que marcan la diferencia

En Lanzarote he aprendido a simplificar. Elijo una sola base para todo el viaje, preparo la mochila de la excursión la noche anterior y dejo siempre un día libre a mitad de las vacaciones, sin coche ni planes, solo piscina, playa y siesta. Ese día suele ser el que más recuerdan los niños.

También me ayuda repartir el cuidado con mi pareja: por la mañana uno se queda con los niños y el otro disfruta de un paseo o de un rato de lectura, y por la tarde cambiamos. Así los dos volvemos a casa con la sensación de haber descansado de verdad, y no solo de haber cuidado en otro lugar.

Otra costumbre que me funciona es cenar pronto y sin complicaciones. Los niños llegan al final del día agotados por el sol y el aire, y adelantar la cena permite que se acuesten temprano y que los adultos tengamos después un rato tranquilo en la terraza.

Un plan para mamá

Vistas desde el Mirador del Río, Lanzarote
Foto: Michiel1972 · Wikimedia Commons · CC BY-SA 3.0

Mi rincón favorito es el Mirador del Río, obra de César Manrique, con vistas sobre La Graciosa. Es un lugar para quedarse en silencio unos minutos. Otro plan que me encanta es pasear al atardecer por la costa de Playa Blanca, con Fuerteventura enfrente y la luz dorada sobre el mar.

Si tu alojamiento tiene spa, reserva una sesión y turnaos con tu pareja para que los dos tengáis vuestro momento.

Consejos de Lucía

En Lanzarote el viento refresca y hace que no notes el sol, pero quema igual: protección alta, gorra, sombra y agua constante para toda la familia, incluida tú. Una prenda ligera de manga larga es muy útil al final del día. No llenes la agenda y deja tiempo para no hacer nada. Si estás embarazada, consulta con tu médico y con tu aerolínea antes de viajar.

Recuerda: mamá también viaja, y también merece disfrutar. Nos vemos en la próxima isla.

Ideas para el próximo viaje, directas a tu correo

Destinos, experiencias e itinerarios seleccionados para familias. Sin ruido.







Descubre más desde Mundo Traveler

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo