Soy Mapi, la tortuga viajera de Mundo Traveler, y el norte de Tenerife es para mí un regalo cuando viajo con bebés. Es verde, fresco y variado, y cuando el cielo se pone gris o el sol pega fuerte a mediodía, tiene planes perfectos para los más pequeños: pingüinos que se deslizan sobre el hielo, un jardín con árboles gigantes, un drago que parece de cuento y paseos junto al mar donde el carrito va solo. Os cuento cómo los encajaría yo para que la siesta nunca se quede fuera del viaje.

Mapi te cuenta
En Tenerife mi bebé descubrió los pingüinos, y yo descubrí que un buen banco a la sombra vale oro.
Loro Parque, pingüinos y acuario bajo techo

El Loro Parque, en Puerto de la Cruz, es un plan que funciona muy bien con bebés porque combina zonas al aire libre con espacios cubiertos. El recinto de los pingüinos y el acuario son de mis favoritos: temperatura agradable, luz suave y mucho movimiento que mirar.
Es un parque grande, así que yo no intentaría verlo todo. Elegid pocas zonas, alternad con ratos de sombra y dejad que el bebé duerma en el carrito si le toca siesta. Los espectáculos pueden ser ruidosos para algunos bebés; valorad sentaros cerca de la salida. Consulta horarios, condiciones y servicios antes de ir, y pregunta en taquilla dónde hay cambiador.
El Jardín Botánico del Puerto de la Cruz
El Jardín Botánico del Puerto de la Cruz, también conocido como Jardín de Aclimatación de La Orotava, nació a finales del siglo XVIII y guarda árboles y plantas llegados de muchos rincones del mundo. Es un lugar pequeño, fresco y con mucha sombra, ideal para una mañana corta.
Los caminos permiten pasear con calma, aunque algunos tramos pueden ser estrechos o irregulares; si vuestro bebé está cómodo en mochila, es una buena opción. Consulta horarios y accesos antes de ir.
El Drago de Icod, mejor con mochila

En Icod de los Vinos, el Parque del Drago rodea al famoso Drago Milenario con un jardín de plantas canarias. Es un paseo corto y muy bonito, aunque tiene cuestas y escalones en varios tramos.
Aquí yo prefiero la mochila portabebés al carrito. Id temprano o a última hora, cuando el sol es más amable, y aprovechad el casco del pueblo para una parada tranquila antes de volver.
Lago Martiánez y el paseo del Puerto

El Lago Martiánez es el complejo de piscinas de agua de mar diseñado por César Manrique en Puerto de la Cruz. Aunque no os bañéis, sus alrededores y el paseo marítimo del Puerto son perfectos para pasear con carrito al atardecer, con el mar al lado y mucha vida alrededor.
Si pensáis entrar al agua con un bebé, consultad antes las condiciones del recinto y las recomendaciones de vuestro pediatra sobre el baño y el sol.
Miradores a los que se llega en coche
Un paseo en coche puede ser la siesta perfecta. En el Valle de La Orotava hay miradores a los que se llega sin caminar apenas, como el Mirador de Humboldt, desde donde se ve el valle hasta el mar. Aparcáis, miráis un rato con el bebé en brazos y seguís el camino.
Si os planteáis subir hacia el Teide con un bebé, consultad antes con vuestro pediatra por la altitud y revisad las recomendaciones oficiales.
Consejos de Mapi
En el norte de Tenerife el tiempo cambia rápido, así que llevad siempre una capa de abrigo para el bebé aunque en la costa haga calor. En la bolsa no pueden faltar pañales, toallitas, un cambiador portátil, una muselina, gorrito, ropa de recambio, agua y su comida o su biberón. Un plan por la mañana, siesta en las horas de más sol y paseo tranquilo por la tarde: ese es mi ritmo. Para cualquier duda sobre salud, calor o protección solar, consultad siempre con vuestro pediatra.
Y recordad: despacito se llega más lejos.

