Charco Azul es una de esas piscinas naturales de El Hierro en las que el mar y la roca volcánica hacen casi todo el trabajo y a las familias solo nos queda disfrutar. Según la información de la que partimos, es un lugar seguro y tranquilo, perfecto para que los niños jueguen mientras los adultos descansan, y además es gratuito.
Por qué encaja con tu familia
Para los bebés y los niños pequeños, un entorno de aguas calmadas es una invitación a chapotear cerca de la orilla, siempre con un adulto al lado. Los niños más mayores encontrarán su sitio explorando las rocas y el agua con curiosidad, y mamá y papá pueden turnarse para jugar o descansar sin el agobio de un plan con horarios. Los abuelos, por su parte, pueden disfrutar del mar a su ritmo, sentados a la sombra o con los pies en el agua. La duración es variable: cada familia decide cuánto tiempo quedarse según el día y las ganas de los peques.
Consejos prácticos
- Lleva escarpines o calzado de agua: las rocas volcánicas pueden resbalar y ser incómodas para los pies pequeños.
- Crema solar, gorros y algo de sombra, sobre todo en las horas centrales.
- Agua, fruta o una merienda sencilla, además de toallas y ropa seca para cambiar a los niños.
- Si tu bebé aún no camina, una mochila de porteo suele ser más cómoda que el cochecito en terrenos de roca.
Aunque se describa como un sitio tranquilo, sigue siendo mar abierto: conviene mirar el estado del agua antes de bañarse y no perder de vista a los niños ni un momento.
