El Museo Nacional de Ciencias Naturales, dependiente del CSIC, tiene sus orígenes en el Real Gabinete de Historia Natural fundado en el siglo XVIII y hoy ocupa un elegante edificio junto al paseo de la Castellana. Es una visita que despierta la curiosidad de cualquier niño: la réplica del diplodocus, el esqueleto del megaterio con su montaje histórico o la colección de meteoritos dejan huella en pequeños y mayores.
Sus salas de exposición combinan piezas históricas con montajes didácticos sobre biodiversidad, evolución y geología, y suelen acoger exposiciones temporales pensadas para público familiar. Es un plan perfecto para días de lluvia o de mucho calor.
Lo que debes saber
- Consultad horarios, tarifas y posibles gratuidades en la web oficial.
- El museo cierra los lunes; confirmad el calendario antes de ir.
- Revisad en la web las actividades y talleres familiares de fin de semana.
- Justo al lado, los jardines del entorno permiten descansar al aire libre.

