La Caldera de Taburiente es uno de los grandes tesoros naturales de La Palma y uno de esos lugares que dejan a los niños con la boca abierta: un inmenso anfiteatro de montañas, con bosque de pino canario y vistas que parecen de otro planeta. Es un parque nacional, así que conviene disfrutarlo con respeto y seguir las normas de visita.
Para los niños es una aventura al aire libre: caminar entre pinos, fijarse en las formas de las rocas y asomarse a los miradores. Los adolescentes encontrarán paisajes espectaculares para fotografiar y senderos con un puntito de reto. En familia, las rutas de senderismo adaptadas a los pequeños permiten pasar una jornada de naturaleza a ritmo tranquilo, y mamá y papá agradecerán el silencio y el aire limpio de la montaña.
Consejos prácticos
- Calzado cerrado con buen agarre, agua y algo de comida para todos.
- Ropa por capas: en la montaña la temperatura cambia y puede haber nubes.
- Gorra y protección solar, también para los peques.
- Con bebés, mejor mochila de porteo que cochecito, porque los senderos son de tierra e irregulares.
- Conviene ir por la mañana, con más calma y mejor luz, y no apurar la vuelta al atardecer.
- La carretera de acceso es de montaña y con curvas; si alguien se marea, mejor ir preparados.
- Infórmate antes de salir sobre accesos, aparcamiento y posibles permisos.

