La Ciudad Monumental de Cáceres, Patrimonio de la Humanidad, es un decorado medieval casi intacto: torres, palacios, escudos y murallas que los niños recorren como si fueran caballeros. A menos de una hora en coche está Monfragüe, uno de los mejores lugares de Europa para ver aves rapaces.
La ruta tiene base en el centro, junto a la Plaza Mayor. Para el segundo día necesitaréis coche.
Día 1: la Ciudad Monumental
Por la mañana, entrad por el Arco de la Estrella desde la Plaza Mayor y recorred la ciudad intramuros: la concatedral de Santa María, la plaza de San Jorge y la de San Mateo. Subid a la Torre de Bujaco para ver la plaza desde arriba.
Por la tarde, el Museo de Cáceres, en el palacio de las Veletas, guarda un aljibe árabe con arcos reflejados en el agua que sorprende a todos. Al anochecer, la ciudad iluminada es otra.
Día 2: Parque Nacional de Monfragüe
Por la mañana, excursión a Monfragüe. El Salto del Gitano, frente a la Peña Falcón, es el mirador más famoso: con suerte, veréis buitres leonados posados a pocos metros y cigüeñas negras en la roca. Llevad prismáticos.
Por la tarde, subida al castillo de Monfragüe, con vistas sobre todo el parque, y paseo por el pequeño poblado de Villarreal de San Carlos, donde está el centro de visitantes.
Antes de salir
- Coche: imprescindible para Monfragüe; la carretera dentro del parque es estrecha y con curvas.
- Aves: la primavera es la mejor época para la observación; llevad prismáticos para cada niño si podéis.
- Calor: en verano Extremadura es muy calurosa: visitad Monfragüe temprano o a última hora.
- Calzado: el empedrado de la Ciudad Monumental pide zapatillas cómodas.
Más ideas en nuestra guía de Cáceres en familia.
Guardad cada destino en vuestro Mundo Traveler Passport: sellos, recuerdos y logros de la familia →
