Casablanca es la gran ciudad moderna de Marruecos, con una de las mezquitas más grandes del mundo asomada al Atlántico. Tres días permiten conocerla y sumar una escapada a la capital, Rabat.
El tranvía conecta el centro con la Corniche y es una forma cómoda de moverse.
Día 1: mezquita Hassan II
Mañana en la mezquita Hassan II, que admite visitas guiadas para no musulmanes. Tarde por la Corniche de Ain Diab, junto al mar.
Día 2: Morocco Mall y medina
Mañana en la antigua medina y el barrio de los Habous. Tarde en el acuario del Morocco Mall.
Día 3: Rabat
Excursión en tren a Rabat: la torre Hassan, el mausoleo de Mohamed V y la kasba de los Oudayas, con calles blancas y azules.
Antes de salir
- Calor y sol: evitad las horas centrales del día; gorra, gafas de sol, crema de factor alto y agua en todas las salidas
- Agua: bebed solo agua embotellada y usadla también para lavar fruta y preparar biberones
- Regateo: en zocos y mercados es habitual; hacedlo con buen humor y sin prisa
- Ropa en templos y mezquitas: hombros y rodillas cubiertos para adultos y adolescentes; llevad un pañuelo ligero a mano
- Documentación: cada miembro de la familia, bebés incluidos, necesita su propio documento de viaje; consulta los requisitos de entrada vigentes en exteriores.gob.es
Más ideas en nuestra guía de Casablanca en familia, con qué ver, qué hacer y experiencias.
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