Córdoba es ideal para viajar con los abuelos: todo lo importante está concentrado en el casco histórico, a pocos minutos a pie, y hay plazas y patios donde sentarse a la sombra entre visita y visita.
Hemos pensado esta ruta con base cerca de la Mezquita para reducir al máximo los desplazamientos. Las calles de la Judería son empedradas: buen calzado y calma.
Día 1: la Mezquita-Catedral y la Judería
Por la mañana, visita a la Mezquita-Catedral, que se recorre en llano y tiene zonas para sentarse. Al salir, descanso en el Patio de los Naranjos y paseo corto hasta la calleja de las Flores y la Sinagoga.
Por la tarde, tras descansar en el hotel, paseo por el Puente Romano, peatonal y llano, y vuelta por la ribera del Guadalquivir.
Día 2: el Alcázar y sus jardines
Por la mañana, el Alcázar de los Reyes Cristianos: los abuelos pueden disfrutar de los jardines desde los bancos junto a los estanques mientras los niños los recorren. La subida a las torres es opcional.
Por la tarde, plaza de la Corredera, una gran plaza porticada para merendar con calma, y paseo de vuelta por las calles del centro.
Consejos para viajar con los abuelos
- Distancias: todo está cerca, pero el empedrado cansa: alternad visitas con pausas largas.
- Calor: en verano, salid temprano y descansad en las horas centrales.
- Accesibilidad: consultad en las webs oficiales los accesos adaptados de cada monumento.
- Transporte: para Medina Azahara hay autobuses lanzadera desde el centro; comprobad horarios antes de ir.
Más ideas en nuestra guía de Córdoba en familia.
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