Corea del Sur es un destino seguro, moderno y muy bien comunicado, con un tren de alta velocidad, el KTX, que une Seúl y Busan en menos de tres horas. Combina palacios reales, templos budistas, playas urbanas y una cultura pop que muchos adolescentes ya conocen.
Esta ruta de diez días reparte el viaje en tres bases: Seúl, Gyeongju, la antigua capital del reino de Silla, y Busan, junto al mar.
Días 1 a 5: Seúl
Palacio Gyeongbokgung y cambio de guardia, el barrio tradicional de Bukchon, la torre N Seoul en el monte Namsan y el arroyo Cheonggyecheon. Un día para el parque Lotte World, en parte cubierto, y otro, si los niños tienen edad, para la excursión a la zona desmilitarizada, que admite menores según el operador.
Días 6 y 7: Gyeongju
KTX hasta Gyeongju: las tumbas reales de Daereungwon, que parecen colinas de hierba, el observatorio de Cheomseongdae y el templo de Bulguksa, patrimonio de la humanidad. La ciudad se recorre bien en bicicleta.
Días 8 a 10: Busan
Playa de Haeundae, el pueblo de colores de Gamcheon, el templo de Haedong Yonggungsa junto al mar y el mercado de pescado de Jagalchi.
Antes de salir
- Tren: el KTX tiene vagones familiares en algunos servicios; reservad asiento en fechas señaladas
- Tarjeta de transporte: la T-money sirve para metro y autobús en todo el país
- Reservas: las entradas a los lugares más visitados conviene reservarlas con antelación, sobre todo en vacaciones escolares
- Documentación: cada miembro de la familia, bebés incluidos, necesita su propio documento de viaje; consulta los requisitos de entrada vigentes en exteriores.gob.es
Más ideas en nuestra guía de Corea del Sur en familia, con qué ver, qué hacer y experiencias.
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