Dresde, la Florencia del Elba, fue reconstruida tras la Segunda Guerra Mundial y hoy luce sus palacios barrocos. A una hora están las formaciones rocosas de la Suiza Sajona, espectaculares para niños.
La ruta tiene base en el centro.
Día 1: casco antiguo
Por la mañana, la Frauenkirche y subida a su cúpula. Después, el Desfile de los Príncipes, un mural de más de 100 metros hecho con azulejos de porcelana.
Por la tarde, el Zwinger, con sus jardines, fuentes y pabellones.
Día 2: Suiza Sajona
Por la mañana, el puente de Bastei, entre rocas sobre el Elba, en el Parque Nacional de la Suiza Sajona.
Por la tarde, paseo por Rathen y vuelta en tren.
Antes de salir
- Bastei: calzado cómodo y cuidado en los miradores.
- Tren: el S-Bahn llega a la Suiza Sajona.
- Reservas: la Bóveda Verde tiene acceso por franjas.
- Clima: abrigo en invierno.
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