Lisboa tiene fama de cuestas, pero con algunos trucos —tranvías, elevadores y la llana Baixa— se disfruta muy bien con los abuelos.
La ruta tiene base en la Baixa, la zona más llana.
Día 1: Baixa y Chiado
Por la mañana, paseo por la Baixa y la plaza del Comercio.
Por la tarde, elevador de Santa Justa hasta el Chiado y merienda en una de sus plazas.
Día 2: Belém
Por la mañana, Monasterio de los Jerónimos y Torre de Belém, junto al río.
Por la tarde, paseo llano por la orilla del Tajo.
Día 3: Alfama en tranvía y Cascais
Por la mañana, tranvía 28 por la Alfama, sentados y sin subir cuestas.
Por la tarde, tren a Cascais y paseo marítimo.
Consejos para viajar con los abuelos
- Tranvía: sentarse es más fácil a primera hora.
- Movilidad: taxi para los miradores más altos.
- Calzado: el empedrado portugués resbala: suela de goma.
- Ritmo: tardes tranquilas tras la comida.
Más ideas en nuestra guía de Lisboa en familia.
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