Madeira es una isla atlántica de montañas verdes, flores y acantilados vertiginosos. Para los niños tiene planes únicos: bajar una cuesta en un carro de mimbre, bañarse en piscinas naturales de lava y caminar junto a las levadas, antiguos canales de riego.
La ruta tiene base en Funchal. Para la costa norte, coche.
Día 1: Funchal y Monte
Por la mañana, Mercado dos Lavradores, con sus frutas exóticas, y paseo por la zona vieja.
Por la tarde, teleférico de Funchal a Monte y bajada en los tradicionales carros de cesto, guiados por los carreiros.
Día 2: Porto Moniz y la costa norte
Por la mañana, carretera hacia el norte y baño en las piscinas naturales de Porto Moniz, formadas por roca volcánica.
Por la tarde, miradores de la costa norte y parada en Seixal.
Día 3: levada y Cabo Girão
Por la mañana, una levada sencilla y bien acondicionada, como la de los Balcões, en Ribeiro Frio, corta y con mirador al final.
Por la tarde, el Cabo Girão, uno de los acantilados más altos de Europa, con una plataforma de cristal.
Antes de salir
- Levadas: elegid tramos cortos y llanos; algunas tienen bordes sin protección.
- Carreteras: muchas curvas y pendientes: conducid con calma.
- Clima: el norte es más húmedo y fresco: chaqueta.
- Escarpines: útiles en las piscinas naturales.
Más ideas en nuestra guía de Madeira en familia.
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