Marrakech despierta los cinco sentidos de los niños: encantadores de serpientes, especias de colores, fuentes en patios escondidos y el canto del muecín al atardecer. Tres días bastan para conocerla sin agobios.
La medina es laberíntica y los carros y motos pasan rozando: llevad a los pequeños de la mano o en mochila, mejor que en carrito.
Día 1: Jemaa el-Fna y la Koutoubia
Mañana junto a la mezquita Koutoubia y sus jardines. Tarde en la plaza Jemaa el-Fna, que se transforma al anochecer con puestos de comida.
Día 2: zocos y palacios
Mañana en el palacio de la Bahía y las tumbas saadíes. Tarde en los zocos y el Jardín Secreto.
Día 3: Majorelle y palmeral
Mañana en el Jardín Majorelle, azul cobalto y lleno de cactus. Tarde de paseo en dromedario por el palmeral.
Antes de salir
- Calor y sol: evitad las horas centrales del día; gorra, gafas de sol, crema de factor alto y agua en todas las salidas
- Agua: bebed solo agua embotellada y usadla también para lavar fruta y preparar biberones
- Regateo: en zocos y mercados es habitual; hacedlo con buen humor y sin prisa
- Ropa en templos y mezquitas: hombros y rodillas cubiertos para adultos y adolescentes; llevad un pañuelo ligero a mano
- Documentación: cada miembro de la familia, bebés incluidos, necesita su propio documento de viaje; consulta los requisitos de entrada vigentes en exteriores.gob.es
- Animales: evitad fotos con monos encadenados o serpientes: no son actividades respetuosas con los animales
Más ideas en nuestra guía de Marrakech en familia, con qué ver, qué hacer y experiencias.
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