Menorca, Reserva de la Biosfera, es una isla tranquila, de calas de agua turquesa, caminos de piedra seca y pueblos blancos. Para los niños tiene el aliciente de los talayots, monumentos prehistóricos que parecen construidos por gigantes.
La ruta tiene base en Ciutadella, en el oeste, y cruza la isla de punta a punta en el tercer día. Menorca es pequeña: ningún trayecto supera la hora en coche.
Día 1: Ciutadella
Por la mañana, paseo por el casco antiguo de Ciutadella, con la plaza des Born y la catedral, y bajada al puerto, estrecho y lleno de barcas.
Por la tarde, baño en una cala cercana, como Cala en Blanes o Cala Santandria, y atardecer en el faro de Punta Nati o en Cala en Bosc.
Día 2: calas del sur
Por la mañana, una cala virgen del sur: Macarella o Turqueta, rodeadas de pinar. En verano, el acceso en coche está regulado y hay que llegar temprano; consultad las condiciones de acceso del Consell Insular.
Por la tarde, visita a la Naveta des Tudons, un monumento funerario prehistórico con forma de barco invertido, cerca de Ciutadella.
Día 3: Mahón y el norte
Por la mañana, Mahón: su puerto natural es uno de los más grandes del mundo y se puede recorrer en barco desde el muelle. Callejead por el centro y la iglesia de Santa María.
Por la tarde, carretera hacia el faro de Favàritx, en un paisaje de pizarra negra casi lunar, dentro del Parque Natural de s’Albufera des Grau.
Antes de salir
- Calas: algunas exigen caminar entre 15 y 30 minutos: llevad calzado cómodo y agua.
- Aparcamiento: en verano se regula el acceso a varias calas; madrugad o usad el autobús.
- Respeto: Menorca es Reserva de la Biosfera: no dejéis basura y no saquéis arena ni piedras.
- Sol: muchas calas tienen poca sombra: sombrilla, gorra y crema.
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