Mérida, la antigua Augusta Emerita, es el mayor conjunto arqueológico romano de España, y para los niños es como entrar en un libro de historia: un teatro donde aún se representan obras, un anfiteatro de gladiadores, un puente de casi dos mil años y un acueducto con nidos de cigüeña.
La ruta tiene base en el centro y se hace a pie. Existe una entrada conjunta que permite visitar varios monumentos; consultad en la web del Consorcio de la Ciudad Monumental qué incluye.
Día 1: Teatro, Anfiteatro y Museo de Arte Romano
Por la mañana, el Teatro y el Anfiteatro romanos, uno junto al otro. Dejad que los niños se sienten en las gradas, prueben la acústica desde la escena e imaginen la arena llena de gladiadores.
Por la tarde, el Museo Nacional de Arte Romano, enfrente, con mosaicos, estatuas y objetos de la vida cotidiana de los emeritenses. Su gran nave de ladrillo impresiona a cualquier edad.
Día 2: puente, templo y acueducto
Por la mañana, cruzad a pie el Puente Romano sobre el Guadiana, uno de los más largos que se conservan, y pasead por la Alcazaba árabe, junto al río, con su aljibe subterráneo.
Por la tarde, el Templo de Diana, en pleno centro, y el acueducto de los Milagros, a un paseo, junto al parque del río Albarregas.
Antes de salir
- Calor: Mérida es muy calurosa en verano; visitad los monumentos al aire libre a primera hora.
- Festival: en julio y agosto se celebra el Festival de Teatro Clásico: algunas noches el Teatro romano está ocupado.
- Entradas: la entrada conjunta suele salir más a cuenta que comprar monumento por monumento.
- Agua: llevad agua y gorra: en los recintos arqueológicos hay poca sombra.
Más ideas en nuestra guía de Mérida en familia.
Guardad cada destino en vuestro Mundo Traveler Passport: sellos, recuerdos y logros de la familia →
