Nápoles es caótica, intensa y fascinante, y tiene a pocos kilómetros algunos de los lugares más impresionantes de Europa para niños: Pompeya, sepultada por el Vesubio, y el propio volcán, al que se puede subir hasta el cráter.
La ruta tiene base en el centro. Para Pompeya y el Vesubio, el tren Circumvesuviana o una excursión organizada.
Día 1: centro histórico
Por la mañana, la Nápoles subterránea, una red de túneles y cisternas griegas y romanas bajo la ciudad, y paseo por la calle Spaccanapoli y San Gregorio Armeno, la calle de los belenes.
Por la tarde, paseo marítimo hasta el Castel dell’Ovo, sobre un islote, con vistas a la bahía y al Vesubio.
Día 2: Pompeya
Por la mañana, Pompeya: calles, casas, termas y anfiteatro tal como quedaron en el año 79. Escoged un recorrido corto con las casas principales; el yacimiento es enorme.
Por la tarde, vuelta a Nápoles y descanso.
Día 3: Vesubio y Museo Arqueológico
Por la mañana, subida al cráter del Vesubio por el sendero desde el aparcamiento, unos 30 minutos de subida con buen calzado.
Por la tarde, Museo Arqueológico Nacional, donde están los mosaicos y objetos originales de Pompeya.
Antes de salir
- Pompeya: llevad agua, gorra y calzado cómodo: hay poca sombra.
- Vesubio: las entradas al cráter tienen franja horaria; reservad en línea.
- Tráfico: en el centro de Nápoles hay mucho tráfico de motos: id de la mano con los pequeños.
- Calor: en verano, Pompeya a primera hora.
Más ideas en nuestra guía de Nápoles en familia.
Guardad cada destino en vuestro Mundo Traveler Passport: sellos, recuerdos y logros de la familia →
