Praga es una ciudad de cuento: torres, puentes con estatuas, un castillo enorme y callejones empedrados. Para los niños, el reloj astronómico y el laberinto de espejos de Petřín son inolvidables.
La ruta tiene base en el centro.
Día 1: Ciudad Vieja
Por la mañana, plaza de la Ciudad Vieja y el reloj astronómico, con los apóstoles saliendo a cada hora en punto.
Por la tarde, el puente de Carlos y sus estatuas.
Día 2: el castillo
Por la mañana, castillo de Praga, catedral de San Vito y el Callejón del Oro, con casitas diminutas.
Por la tarde, cambio de guardia y paseo por Malá Strana.
Día 3: Petřín
Por la mañana, funicular a la colina de Petřín, su torre mirador y el laberinto de espejos.
Por la tarde, barco por el Moldava.
Antes de salir
- Adoquines: carrito todoterreno o mochila portabebés.
- Moneda: la corona checa; se paga con tarjeta en casi todas partes.
- Reloj: id unos minutos antes de la hora: se llena.
- Clima: abrigo en invierno.
Más ideas en nuestra guía de Praga en familia.
Guardad cada destino en vuestro Mundo Traveler Passport: sellos, recuerdos y logros de la familia →
