Sídney es cómoda para viajar con varias generaciones: transporte público accesible, paseos llanos junto al agua y ferris que permiten ver la ciudad sentados. Estos días combinan visitas cortas con largas comidas al aire libre.
Planificad cada día en una sola zona y usad el ferri como mirador.
Día 1: la bahía
Paseo llano de la Ópera al Real Jardín Botánico y tarde en ferri por la bahía.
Día 2: Taronga
Ferri al zoo Taronga; el teleférico Sky Safari sube desde el muelle y evita la cuesta. Tarde de descanso.
Día 3: Watsons Bay
Ferri a Watsons Bay, paseo corto hasta el mirador de The Gap y comida junto al mar.
Día 4: Montañas Azules
Excursión en tren o coche a Katoomba y Scenic World, con teleféricos y pasarelas que permiten ver el valle sin caminar mucho.
Antes de salir
- Sol: el sol australiano es muy intenso: crema de factor alto, gorra con protección de nuca y camisetas de agua
- Playas: bañaos siempre entre las banderas rojas y amarillas, que marcan la zona vigilada por socorristas
- Documentación: cada miembro de la familia, bebés incluidos, necesita su propio documento de viaje; consulta los requisitos de entrada vigentes en exteriores.gob.es
- Ritmo: un plan grande por día y pausas largas para comer: con niños funciona mejor ir despacio que intentar verlo todo
- Seguro de viaje: contratad uno con buena cobertura médica para toda la familia
Más ideas en nuestra guía de Sídney en familia, con qué ver, qué hacer y experiencias.
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