Tarragona, la antigua Tarraco, es uno de los mejores sitios de España para descubrir a los romanos con niños: un anfiteatro asomado al Mediterráneo, los túneles del circo donde corrían las cuadrigas y unas murallas que se recorren paseando. Y, a pocos pasos, la playa.
La ruta tiene base en la parte alta de la ciudad. Existe una entrada conjunta para los monumentos romanos; consultad qué incluye en la web municipal.
Día 1: anfiteatro, circo y Pretorio
Por la mañana, el anfiteatro romano, junto al mar, y el circo romano con el Pretorio: sus bóvedas subterráneas y la torre, con vistas sobre la ciudad, encantan a los niños.
Por la tarde, playa del Miracle, a los pies del anfiteatro, y paseo por el Balcón del Mediterráneo, donde la tradición manda tocar la barandilla de hierro.
Día 2: murallas, Catedral y acueducto
Por la mañana, el paseo arqueológico de las murallas y la Catedral, en lo alto de la parte antigua, con su claustro.
Por la tarde, el acueducto de les Ferreres, conocido como Pont del Diable, a las afueras, en un pequeño parque donde se puede caminar por encima del canal.
Antes de salir
- Entradas: la entrada conjunta de los monumentos romanos sale a cuenta.
- Festivales: en mayo se celebra Tarraco Viva, con recreaciones históricas muy atractivas para los niños.
- Castells: si coincidís con las fiestas de Santa Tecla, en septiembre, veréis los castells, las torres humanas.
- Playa: llevad bañador: la playa del Miracle está en pleno centro.
Más ideas en nuestra guía de Tarragona en familia.
Guardad cada destino en vuestro Mundo Traveler Passport: sellos, recuerdos y logros de la familia →

