Valencia es de las ciudades más familiares de España: llana, con un gran parque que la atraviesa de punta a punta, playa urbana y uno de los mayores acuarios de Europa. Se recorre bien en bici y en metro.
La ruta tiene base en el centro o cerca del Jardín del Turia. Reservad con antelación las entradas al Oceanogràfic, sobre todo en temporada alta.
Día 1: Ciudad de las Artes y las Ciencias
Por la mañana, el Oceanogràfic, con tiburones, belugas, pingüinos y un túnel bajo el agua: dedicadle la mañana entera. Comed por la zona.
Por la tarde, el Museu de les Ciències, interactivo y lleno de experimentos, y paseo entre los edificios de Calatrava, junto a los estanques.
Día 2: Jardín del Turia y centro histórico
Por la mañana, el Parque Gulliver, un gigante tumbado sobre el que se trepa y se tira uno por toboganes, dentro del antiguo cauce del Turia. Seguid en bici por el jardín hacia el centro.
Por la tarde, centro histórico: la Catedral y el Micalet, la Lonja de la Seda y el Mercado Central, uno de los mercados cubiertos más bonitos de Europa.
Día 3: playa y Albufera
Por la mañana, playa de la Malvarrosa o de las Arenas, amplias y con paseo marítimo.
Por la tarde, excursión al Parque Natural de la Albufera: paseo en barca por el lago desde El Palmar y, si coincidís con el atardecer, uno de los más bonitos de la Comunidad Valenciana.
Antes de salir
- Bici: Valencia es plana y tiene muchos carriles bici: es la mejor forma de recorrerla.
- Fallas: en marzo la ciudad se transforma: muy espectacular, pero con mucho ruido y gente para los más pequeños.
- Entradas: el Oceanogràfic y el Museu de les Ciències tienen entradas combinadas.
- Sol: en verano, playa a primera hora y a última de la tarde.
Más ideas en nuestra guía de Valencia en familia.
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