Venecia es una ciudad que parece inventada para los niños: no hay coches, las calles son canales, los autobuses son barcos y en cada esquina hay un puente. Perderse en sus callejuelas es parte del juego.
La ruta tiene base en el centro. Recordad que en Venecia se camina mucho y hay escalones en todos los puentes.
Día 1: San Marcos y Rialto
Por la mañana, plaza de San Marcos, la basílica y subida al campanario, que tiene ascensor. Después, el Palacio Ducal y el puente de los Suspiros, con sus historias de prisioneros.
Por la tarde, paseo hasta el puente de Rialto y vuelta por el Gran Canal en vaporetto, la línea 1, que lo recorre entero.
Día 2: Murano y Burano
Por la mañana, vaporetto a Murano para ver los talleres de soplado de vidrio.
Por la tarde, Burano, con sus casas pintadas de colores, una isla que los niños recuerdan siempre.
Antes de salir
- Puentes: hay escalones en casi todos los puentes: carrito ligero o mochila portabebés.
- Tasa de acceso: en determinados días, los visitantes de un día pagan una tasa de acceso; consultad el calendario municipal.
- Vaporetto: los abonos de transporte por días salen más a cuenta.
- Acqua alta: en otoño e invierno puede haber inundaciones puntuales: botas de agua.
Más ideas en nuestra guía de Venecia en familia.
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